La escena podría sacarse de una novela de moteros: frente al café, siete brillantes Ducatis se alinean como perlas en un collar. Seis de ellas están desprotegidas, mientras que una está asegurada con el candado de disco Vector JawX y el bloqueo del manillar, impidiendo que se desplace. En ese momento, queda claro para qué sirve un candado de disco: no se trata de evitar definitivamente a los ladrones profesionales, sino de ganar tiempo y hacer que tu moto sea menos atractiva. Porque cuando un potencial ladrón tiene que elegir entre seis motos fácilmente accesibles y una con seguridad visible, su atención probablemente se dirigirá a los objetivos más sencillos.
Precisamente para eso Vector desarrolló la serie JawX: en nuestra prueba, la versión mecánica Vector JawX 10 y la Vector JawX A10 con alarma.

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