A la mayoría de los motociclistas realmente no les importa qué cadena esté montada en su moto para el uso diario. Cuando la cadena OEM estándar se desgasta, a menudo se opta por la misma especificación nuevamente, simplemente porque funciona y no requiere más complicaciones.
En el mundo del tuning, la situación es algo diferente. Aquí, a menudo se cambian a cadenas más estrechas y ligeras, a menudo en combinación con nuevos piñones. La idea detrás de esto es comprensible: menos masa rotacional debería proporcionar una respuesta más directa y un mejor rendimiento.
Sin embargo, en la práctica, la imagen es más matizada, ya que un menor peso no conduce automáticamente a un mejor rendimiento general. Especialmente en cadenas más estrechas, las tensiones en cada componente aumentan. Esto puede llevar a un mayor desgaste, tanto en la cadena como en el piñón y la rueda dentada. Al mismo tiempo, a medida que aumenta el kilometraje, también suele aumentar la fricción, lo que hace que cualquier posible ganancia de rendimiento debido al menor peso se pierda gradualmente. El resultado: más mantenimiento, costos adicionales y un beneficio que se relativiza con el tiempo.
Especialmente en motocicletas potentes, tiene sentido adoptar un enfoque diferente. En lugar de optar por una solución más ligera pero potencialmente menos duradera, vale la pena invertir en una cadena de alta calidad en la dimensión prevista por el fabricante. De esta manera, se mantiene la resistencia mientras se mejora la eficiencia y la vida útil.

&width=72&height=72&bgcolor=rgba_39_42_44_0&mode=crop)






