No sé exactamente cuándo nos desviamos del camino correcto.
No sé en qué momento comenzamos a creer que las motos solo son buenas si están equipadas con cada vez más tecnología, más sistemas de asistencia y precios más altos. Tampoco sé desde cuándo montar en moto empezó a significar tener que invertir cada vez más dinero, alejándonos poco a poco de la verdadera experiencia.
Y no sé cómo lo ves tú, pero durante muchos años, sin importar qué moto haya conducido, siempre he tenido esta sensación: tenía que dar el siguiente paso. Otra moto. Motor más grande. Más potencia. Más equipamiento. Más de todo. Y por supuesto, más caro.

&width=72&height=72&bgcolor=rgba_39_42_44_0&mode=crop)




&width=60&height=60&bgcolor=rgba_39_42_44_0&mode=crop)

