Hay motos que te gritan. Y luego están las que te susurran: "Vamos, atrévete." La KTM 990 Duke definitivamente pertenece a esta segunda categoría, al menos hasta que aceleras por primera vez. Entonces, ese susurro se transforma en un grito de guerra que te esculpe una sonrisa en la cara y no te suelta. La primera vez que me subí a este ligero austriaco, pensé: "Esto es una locura. Pero también tiene sentido."
Lo que me fascinó de inmediato fue esa descarada ligereza. 192 kilogramos con el tanque lleno, algo casi revolucionario en estos tiempos. Mientras otras Naked Bikes siguen aumentando de tamaño, KTM se mantiene fiel a su ADN: poco peso, manejo superior, y un factor de diversión máxima al conducir. Pero, ¿puede este concepto seguir siendo convincente en el 2025, cuando alrededor se ofrecen 150 CV y más al mismo precio?