Prueba BMW R 12 S 2025

¡Por qué las motos retro nos atraen tanto!

La R 12 S es una moto retro como mandan los cánones. En esta primera prueba investigo por qué las formas clásicas nos conquistan tanto el corazón.

by Poky on 8/3/2025

Antes de empezar: ¿Por qué apreciamos más las formas redondas que las angulares?

Las formas redondas, como las que vemos en la BMW R 12 S, atraen la atención de una manera especial. Resultan más suaves, más acogedoras, a menudo incluso calmantes. En cambio, las formas angulares transmiten cierta dureza, rigidez o distanciamiento.

En la naturaleza, las formas redondas están en todas partes. Las líneas curvas de las hojas, las suaves curvas de un río o la forma redonda de las frutas: todo resulta orgánico, fluido, armonioso. Las estructuras angulares son más raras y suelen asociarse con roturas o peligro, como piedras de bordes afilados o espinas.

También en la arquitectura y el diseño se aprovecha conscientemente este efecto. Los coches con líneas suaves y aerodinámicas resultan más modernos y dinámicos. Los muebles con bordes redondeados transmiten calidez y confort. Incluso en la tecnología, muchas empresas apuestan por curvas suaves, desde los smartphones hasta las interfaces de las apps, que gracias a sus formas blandas resultan más agradables e intuitivas.

El cerebro reacciona a estas diferencias. Los estudios muestran que las formas redondas activan más el sistema de recompensa, mientras que los elementos angulares suelen percibirse de forma inconsciente con cautela o escepticismo.

En definitiva, las formas influyen en cómo experimentamos nuestro entorno. Las líneas redondas representan apertura, seguridad y armonía. Hacen que un diseño no solo sea visualmente más atractivo, sino también emocionalmente más accesible.

Retro: una tendencia ininterrumpida no solo en el mundo de la moto - ¿A qué se debe?

La nostalgia es una tendencia de diseño muy marcada que, especialmente en tiempos de crisis, transmite a las personas una sensación de seguridad. En la moda, los muebles, la música y las identidades de marca, las estéticas retro viven un renacimiento, ya que los elementos familiares ofrecen seguridad emocional. Los diseñadores se inspiran en logotipos, carteles y libros históricos, mientras la moda de segunda mano vive un auge gracias a la sostenibilidad. También en el diseño de vehículos se aprecia esta tendencia: en concreto, la BMW R 12 S hace referencia directa a la legendaria R 90 S de 1973.

La nostalgia puede enriquecer el diseño siempre que se emplee de forma reflexiva y se combine con una perspectiva orientada al futuro. Este tipo de diseños despiertan recuerdos de épocas pasadas sin renunciar a la tecnología moderna, y la R 12 S es un ejemplo perfecto de ello.

¿Es la BMW R 12 S una digna sucesora de la R 90 S? Una mirada atrás a la leyenda

La BMW R 90 S, fabricada entre 1973 y 1976, está considerada la primera moto superdeportiva de BMW y en su momento marcó nuevos estándares en su categoría. Con su motor bóxer bicilíndrico de 900 cc refrigerado por aire, entregaba 67 CV y alcanzaba una velocidad máxima de casi 200 km/h. La aceleración de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos era notable para la época. Innovaciones técnicas como el carenado de media carrocería de serie no solo mejoraron la aerodinámica, sino que marcaron también un cambio estilístico, ya que hasta entonces los carenados eran normalmente modificaciones posteriores. Además, la R 90 S fue uno de los primeros modelos de BMW con freno de doble disco en la rueda delantera, cuando los frenos de tambor todavía estaban muy extendidos en esa época. Además de sus prestaciones, también convencía con una suspensión de alta calidad para su tiempo. Hoy la R 90 S ha dejado atrás desde hace tiempo su estatus de superdeportiva y se aprecia sobre todo por su diseño. En particular, las icónicas variantes de color gris plata y naranja Daytona han contribuido a que se haya convertido en un clásico muy codiciado. Los ejemplares bien conservados de la R 90 S se cotizan muy alto en el mercado de segunda mano, lo que subraya su especial relevancia en la historia de BMW.

Estética y acabados de la BMW R 12 S

La R 12 S combina elementos retro clásicos con rasgos de diseño modernos. Especialmente llamativas son las pinturas bitono, la parte trasera deportiva y el compacto parabrisas, que no solo convence visualmente, sino que también ofrece cierta protección contra el viento. El característico doble escape se integra armoniosamente en el diseño general y subraya el carácter deportivo de la máquina.

BMW apuesta aquí fundamentalmente por un acabado de alta calidad, por ejemplo en las llantas de radios cromadas, dignas de admirar de rodillas, lo que hace aún más incomprensible que en algunas zonas se use plástico, entre ellas la protección térmica, las tapas laterales y el guardabarros delantero. Tampoco sienta demasiado bien el desvergonzado uso del principio de sistema modular, teniendo en cuenta el elevado precio. Los instrumentos en el manillar son idénticos a los de la F 900 R, que cuesta claramente menos de la mitad de esta joya elegante.

BMW R 12 S: ergonomía y posición de conducción

La BMW R 12 S se presenta como un roadster deportivo con una ergonomía bien pensada, cuyo objetivo es lograr un compromiso entre conducción dinámica y aptitud para largas distancias. La altura de asiento de 795 mm hace que la moto resulte accesible incluso para pilotos de menor estatura, mientras que el ancho manillar proporciona una postura erguida y controlada. Esto mejora la maniobrabilidad en tráfico urbano y ofrece una postura más relajada en trayectos largos. El ángulo de la rodilla es menos cerrado, lo que aumenta el confort, especialmente en viajes largos. Sin embargo, la S no cumple del todo con la pretensión deportiva que sugiere esa abreviatura. Los pilotos ambiciosos notarán que las estriberas tocan con el suelo relativamente pronto, lo que supone una limitación en curva.

Motor, electrónica y modos de conducción de la R 12 S

La BMW R 12 S está propulsada por un motor bóxer bicilíndrico refrigerado por aire/aceite de 1.170 cc de cilindrada, que entrega 109 CV. En el rango alto de revoluciones, el motor despliega un aumento de potencia perceptible, por lo que la máquina se siente muy viva, sobre todo a velocidades más altas.

No hay que dejarse engañar por su aspecto clásico ni por los dos relojes redondos del cuadro de instrumentos. La BMW R 12 S cuenta con una electrónica moderna que favorece tanto el confort como la seguridad. De serie dispone de ABS sensible al ángulo de inclinación y control de tracción, lo que mejora la estabilidad en curva. Además, la moto ofrece control de crucero para trayectos largos relajados y luz de curva, que mejora la visibilidad en curvas durante la conducción nocturna. El quickshifter permite cambios de marcha fluidos sin usar el embrague (aunque no sin tirones, sobre todo al bajar de marcha se percibe claramente el par típico del bóxer, que introduce algo de inquietud en la conducción), mientras que los puños calefactables aumentan el confort en días fríos. El control de arranque en pendiente facilita las salidas en subidas, e incluso hay disponible opcionalmente un sensor de presión de neumáticos. El conocido motor cumple además con la estricta norma Euro 5+, por lo que la moto está bien posicionada también en el futuro en materia de emisiones.

Hay tres modos de conducción disponibles: Rain, Road y Dynamic. Mientras que el modo Road ofrece una respuesta del acelerador suave, el modo Dynamic proporciona un despliegue de potencia más directo y contundente. Sin embargo, la configuración de la respuesta del acelerador en el modo Dynamic resulta demasiado brusca, lo cual se nota especialmente al intentar dar gas con suavidad en curva.

Comportamiento dinámico y manejabilidad de la BMW R 12 S

Gracias al chasis equilibrado y al ancho manillar, la R 12 S convence con un feedback preciso y una tenencia de calzada estable. El centro de gravedad bajo que aporta el motor bóxer facilita el manejo, especialmente a bajas velocidades y en curvas cerradas. Gracias al buen ángulo de giro, maniobrar parada también resulta sencillo a pesar de su peso de más de 220 kg. Contrariamente a su aspecto deportivo, la R 12 S sigue siendo así una moto apta para el uso diario, adecuada tanto para empalmar curvas a buen ritmo como para salidas más largas.

La opinión de Amelie sobre la BMW R 12 S

Amelie se muestra en general muy satisfecha con la BMW R 12 S, aunque prefiere una configuración del motor algo más armoniosa. Le gusta especialmente la posición de conducción deportiva, con un buen ángulo de la rodilla gracias a las muescas del depósito, lo que proporciona una sensación de conducción integrada. En comparación directa con la R 12, que ya condujo en el Balkenrallye, nota sin embargo que el mapeo de la R 12 S no cumple del todo sus expectativas: en particular, la respuesta del acelerador en modo Road le parece demasiado poco sensible, lo cual resulta molesto al tomar curvas. El manillar ancho no supone ningún problema para ella a pesar de su altura de 1,76 m, y tampoco el peso de la moto resulta un obstáculo gracias al buen ángulo de giro y al manejo en general equilibrado.

Estéticamente, la moto la entusiasma especialmente; para ella está entre las máquinas más bonitas que ha podido probar hasta ahora. Ve paralelismos con la R nineT, que su padre posee en la versión de aluminio, pero valora sobre todo en la R 12 S la lograda combinación de elementos retro y rasgos de diseño modernos, como la pintura bitono, la parte trasera deportiva y el doble escape.

Quien ahora tenga ganas de echar un vistazo al configurador de BMW, debería tener a mano el dinero necesario.

Conclusion: BMW R 12 S 2025

Con la R 12 S, BMW ha logrado un deseable modelo tope de gama de la serie R 12. Un motor placentero combinado con componentes de alta calidad y una estética espectacular provocan una sonrisa bajo el casco. La pintura especial nos transporta a la época de la primera moto carenada de BMW, la legendaria R 90 S. En cuanto a comportamiento dinámico, la BMW está absolutamente al día gracias a diversas prestaciones. Quien interprete la S como indicio de un carácter deportivo extraordinario podría llevarse una decepción por la falta de ángulo de inclinación. Todos los demás disfrutarán realmente del deleite visual que es la R 12 S, siempre que el bolsillo esté lo bastante lleno.


  • motor bóxer potente y con carácter
  • electrónica de última generación
  • encanto retro de los años 70
  • quickshifter de serie
  • gran ángulo de la rodilla
  • ergonomía cómoda
  • sistema de frenos perfectamente ajustado
  • relojes redondos clásicos en el cockpit
  • modo Dynamic no ajustado de forma ideal
  • más plástico de lo esperado
  • instrumentos en el manillar poco cuidados
  • ángulo de inclinación limitado
  • precio elevado